El médico Cornelio (Pepé) Guerrero Mejía, quien creció en nuestro barrio, llegando a alternar en el primer equipo del Eleven Boys, al morir su hermano Meter, socio fundador de la Hermandad, quien estaba en posición de un lote de terreno, signado con el 259 de la Av. Las Mercedes, y que era posible de invasión por estar abandonado, decidió, dada la gran amistad que tenía con la mayoría de socios de la Hermandad, especialmente con Hugo Pacheco e Hilario Luna, encargar su cuidado a nuestra institución.
Como se trataba de –practicamente- un terreno eriazo con un solo ambiente a medio construir, los primeros trabajos bajo la presidencia de Rafael Barrutia, fueron los de aplanamiento para lo cual se contó con la entusiasta participación de muchos socios. Posteriormente en la presidencia de Hugo Pacheco, se obtuvo la autorización para construir diversos ambientes a fin de albergar a los socios y demás vecinos del barrio. Fue así como se levantó dos cuartos y un salón de eventos, los mismos que están techados, provisionalmente con material rústico. Los asociados de la Hermandad viven agradecidos al gesto de Pepé Guerrero, quien es reconocido como Protector de la Institución. |